Seleccionar página

Hola,

Te doy la bienvenida con todo mi amor a un lugar muy especial y en el que abro mi corazón para contarte algunas cositas sobre mí.

Mi nombre es Elvi y tengo 48 años. Vivo en plena naturaleza rodeada de flores y pajarillos junto a mi marido, mi mamá y mis tres tesoros, Aleixo, Samuel y Christian.

Me encantan los animales y en mi hogar me acompañan mis dos perros Koko y Shena, mi yegua Marquesa, mi gallo Claudio y mis gallinas Chicaleta y Fatmagul.

De pequeña quería ser escritora y me encantaba acudir a mis clases de escritura. Escribir es una de mis pasiones y aún me encanta coger un cuaderno y dejar volar mi imaginación.

Siempre me ha encantado la cocina gracias al amor y cariño que mi madre ponía en cada receta y cómo adoraba aprender junto a ella. Aún recuerdo los sabores de mi infancia y me emociona pensar lo bonito que es cocinar para los demás.

Y aunque mi madre me enseñó a cocinar, mi tía Pepita fue la que hizo que me apasionara la repostería, ya que hacía unos dulces tradicionales riquísimos y que me encantaba degustar en familia.

Con los años, fui descubriendo diferentes profesiones y comencé a estudiar cursos como secretariado, peluquería y geriatría. Ejercí durante años en trabajos como administrativa, peluquera, monitora infantil y atendía a pacientes enfermos de Alzheimer en una residencia. Sin embargo, siempre he buscado algo que me hiciese realmente feliz y me sintiese realizada.

Una mañana de noviembre, hace 5 años, decidí lanzarme y comencé a endulzar los momentos amargos que nos trae la vida y alegrando la vida a mis seres queridos. Descubrí la repostería creativa gracias a mi hijo Samuel cuando acudí junto a él a un curso de cupcakes. Me apasionó la idea y comencé de manera totalmente amateur con un pequeño blog en el que compartía mis recetas.

El amor por la repostería crecía cada día, pero no fue hasta hace dos años cuando comencé a realizar multitud de cursos para perfeccionar las técnicas. Y es que hace dos años, la vida me dio un susto, que quedó ahí, en un susto pero que me ayudó a pararme y reflexionar sobre que la vida es bella y te da oportunidades que debes aprovechar.

Hoy en día, estoy realizando el acceso para estudiar Psicología, que aunque no tenga nada que ver con la repostería, sé que con ella puedo ayudar a otras personas como lo hago con la repostería. Y es que, la repostería, la escritura y la psicología me llenan mi corazón de alegría y esperanza.

Sin más, me despido de ti y te agradezco que hayas querido conocerme un poquito más.

Por último, me gustaría compartir contigo una de mis frases favoritas y que llevo tatuada en mi piel y es “No sueñes tu vida, vive tus sueños”, una frase con la que te invito a vivir la vida plenamente y con todo mi cariño deseo que sea así.

Besos, Elvi